Operación Menhir 1/2. Cómo Rusia puede hacerse con el control del arma nuclear francesa
Bienvenido a un número extra de Dossier Bruselas.
I - Décadas de cortejo
La historia es vieja, más vieja que los años de poder de Vladimir Putin. Es una historia que empieza en plena Guerra Fría. En 1968 Jean-Marie Le Pen, fundador del Front National, recibió en París al pintor ruso Ilya Glazunov, nacionalista y antisemita declarado. Ese encuentro marcó el inicio de una relación que atravesaría décadas y transformaciones geopolíticas hasta llegar hasta hoy.
En los años 80, mientras en Europa Occidental iba muriendo la sensación de peligro con la que se vivieron décadas de Guerra Fría, se empezaron a crear las primeras relaciones estables entre la extrema derecha francesa y los círculos nacionalistas rusos que aborrecían al régimen comunista y buscaban la vuelta a una Rusia Imperial pre soviets.
El escritor Eduard Limonov, futuro fundador del Partido Nacional-Bolchevique, presentó a Jean-Marie Le Pen al político nacionalista Vladimir Zhirinovsky. Los dos líderes intentaron lanzar una especie de "internacional de nacionalistas", un proyecto que fracasó. Pero su idea dejó preparados los cimientos para futuras conexiones.
El entonces absoluto desconocido (hoy uno de los ideólogos de la extrema derecha rusa) Alexander Dugin, entrevistó a Jean-Marie Le Pen para el periódico nacionalista-conservador ruso Den. Según se supo posteriormente, el ex jefe del KGB, Vladimir Kryuchkov, figura clave en el golpe conservador de agosto de 1991 contra Gorbachov, fue uno de los instigadores de los primeros contactos.
En 1992, Zhirinovsky estableció contacto directo con Le Pen. Limonov actuó como intermediario y el Front National posteriormente facilitó "apoyo logístico" al LDPR (Partido Liberal Democrático de Rusia), incluyendo material informático. Zhirinovsky propuso establecer en Moscú un Centro Internacional de Partidos de Derecha e invitó a Le Pen a visitarle en Moscú. Cosa que el francés hizo con gusto.

Las visitas se sucedieron. Jean-Marie Le Pen viajó a Rusia al menos en 1996 y 2003, mientras que figuras del nacionalismo ruso como Sergey Baburin —supuestamente agente del KGB bajo el nombre en clave "Nikolai"— asistían a encuentros del Front National. En 1996, Le Pen participó en la celebración del aniversario de boda de Zhirinovsky en Moscú, sellando una amistad que trascendía lo meramente político.
La conexión no era simplemente ideológica. La derecha católica francesa, monárquica y colaboracionista con el nazismo por antisemita, en gran parte, siempre mantuvo una imagen idealizada de una Rusia eterna, zarista y ortodoxa. Los lazos personales eran variados: Jean-François Chiappe, miembro del Comité Central del Front National y colaborador de la revista de extrema derecha 'Rivarol', estaba casado con María Denikina, hija del general blanco Anton Denikin, figura icónica de la Guerra Civil rusa.
II - De la familia a la política
Los lazos privados pasaron a ser política oficial del Front National cuando Marine Le Pen se convirtió en 2011 en la nueva presidenta del partido. Los viajes a Moscú se fueron haciendo cada vez más habituales. En junio de 2013 un viaje oficial de 10 días incluyó una visita a Crimea, unos meses antes de que Rusia la invadiera y anexionara. Dijo entonces Marine Le Pen que ella era “la única en Francia que apoya a Rusia” y que compartían valores como “la oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo”. En marzo de 2014 dijo públicamente que apoyaba la anexión rusa de Crimea y el referéndum ilegal que organizó Rusia para intentar formalizar la agresión militar.
A las buenas relaciones personales le siguió el dinero. En febrero de 2014, según fuentes del Front National citadas por investigaciones periodísticas, Le Pen se reunió en secreto con Alexander Babakov, senador del partido de Vladimir Putin. Era el asesor de Putin para entender organizaciones extranjeras, la puerta del dinero. Babakov, includo ahora en la lista de sanciones de la Unión Europea, supuestamente posee activos ocultos en Francia por valor de 11 millones de euros. Fue él quien organizó el préstamo de 9 millones de euros que el Front National recibió de un banco ruso unos pocos meses después. El mismo sistema por el que VOX, años después, recibió préstamos de bancos húngaros controlados por Viktor Orban.
Mediapart reveló en noviembre de 2014 que el Front National había conseguido un préstamo de 9,4 millones de euros del First Czech Russian Bank, una pequeña institución financiera con sede en Moscú, presidida por Roman Popov y con buenas relaciones con el Kremlin. El tesorero del partido, Wallerand de Saint-Just, declaró a France Info que habían estaba buscando préstamos durante meses en bancos franceses y europeas, pero sin éxito.
Mediapart reveló también que en 2014 Jean-Marie Le Pen había recibido una donación de 2 millones de euros de una empresa con sede en Chipre controlada por un ex agente del KGB. Aunque Marine Le Pen afirmó que era un préstamo, no hay constancia de que fuera devuelto.
Unos meses después Marine Le Pen se reunió con Konstantin Malofeev, un oligarca de extrema derecha cercano a Putin. Su ex asesor Aymeric Chauprade, que estuvo en la reunión, dijo que fue “una reunión de agradecimiento por el préstamo, que se utilizó para financiar la campaña de las elecciones europeas” de 2014.
Malofeev es el hombre de la organizacion ‘Hazte Oír’ en el Kremlin. ‘Hazte Oír’, fundada por Ignacio Arsuaga, amigo de Santiago Abascal, fue impulsada por la secta (mafia, sociedad secreta...) ultraderechista y violenta mexicana ‘El Yunque’, estuvo en los orígenes de VOX. Este podcast de Miquel Ramos para que se hagan una idea de estos personajes.
Los asesores de Le Pen visitaron el Donbass en 2015 y 2016, expresaron su apoyo a Moscú por intentar tomar por la fuerza la región. En el Parlamento Europeo los 22 eurodiputados del Front National votaron a favor de los intereses rusos siempre que tuvieron una oportunidad de hacerlo.
Continuará el próximo martes… pero el segundo capítulo será sólo para suscriptores de pago.











