El acero europeo (y español) ante las amenazas de Trump
Bienvenido al número 19 de Dossier Bruselas. La Administración Trump lleva más de un año usando los aranceles como palanca geopolítica y la industria del acero y aluminio española y europea lo paga. La sentencia del Tribunal Supremo estadounidense que tumbó los aranceles basados en la IEEPA no tuvo tanto efecto como se esperaba. Trump juega con otras herramientas.
La noticia. El acero español atrapado entre dos frentes
El 20 de febrero de 2026, el Tribunal Supremo de Estados Unidos declaró ilegales los aranceles impuestos bajo la Ley de Emergencia Económica (IEEPA). Esa decisión supuso un obstáculo para Trump, pero el presidente estadounidense no tardó en saltarlo activando un arancel universal del 15% usando la sección 122 del Trade Act de 1974. Esos aranceles tienen una vigencia de 150 días. Pero, además, siguen sin tocar los aranceles al acero y al aluminio, que entran en la sección 232.
Los aranceles al acero y aluminio europeo llegaron al 50% en junio de 2025, y el impacto en las empresas españolas fue inmediato. La directora general de Unesid, Carola Hermoso, habló de consecuencias “dramáticas” y “alarmantes”, con cancelaciones de pedidos ya en curso en el momento del anuncio.
El efecto colateral es aún más preocupante. Los aranceles elevados no solo ponen en riesgo las exportaciones, sino que están generando un desvío de flujos comerciales hacia el mercado europeo, que ahora recibe más acero chino que antes iba a Estados Unidos. Sobra oferta en el un mercado europeo contra las cuerdas.
La Unión Europea había aceptado que Estados Unidos impusiera a las exportaciones europeas aranceles del 15%, unos 10 puntos más de lo que pagaban antes, y hasta el 50% para el acero y el aluminio. El acuerdo comercial de julio de 2025 fue aplaudido en Bruselas como una salida a la guerra comercial. Von der Leyen siempre lo defendió como un mal menor. Pero es un acuerdo no nato, porque el Parlamento Europeo se niega por ahora a ratificarlo.
El comisario Sefcovic pidió a la Eurocámara que votara en marzo, pero no está claro que se llegue a votar este mes. El acuerdo que supuestamente acabó con la guerra comercial deja al sector más golpeado de España —el acero— exactamente donde estaba.
Mapa de poder
Quién manda
La Administración Trump, que ha demostrado que puede reconstruir muros arancelarios incluso después de una derrota judicial.
El Parlamento Europeo, que tiene la última palabra sobre la ratificación del acuerdo transatlántico. Varios grupos parlamentarios exigen que Estados Unidos reduzca los recargos al acero y al aluminio como condición para votar a favor.
La Comisión Europea, que debe decidir cuándo y cómo responder sin desencadenar una espiral.
Quién gana
Acerinox, que tiene producción en Estados Unidos y ve cómo los aranceles funcionan como parapeto frente a la competencia exterior en el mercado norteamericano.
Los productores de acero norteamericanos, protegidos artificialmente del ciclo de precios globales.
Quién pierde
Las empresas siderúrgicas españolas como ArcelorMittal España, Sidenor o Celsa Group, que enfrentan sobrecostes en exportaciones y competencia desleal en el mercado europeo.
Esta es una versión reducida de Dossier Bruselas. Si quieres tener acceso a todo el contenido puedes pasar a una versión de pago.
Nos vemos el próximo miércoles.

